Lo necesario, sin lo superfluo
David eligió la palabra «austero» para expresar su manera de entender al alano: un perro construido alrededor de lo necesario. Su aspecto, su carácter y su manera de moverse deben responder a una función.
En esta visión, la rusticidad no consiste en una apariencia descuidada. Es la capacidad de desenvolverse en el medio rural, moverse con soltura y conservar la serenidad cuando no hay nada que hacer.
La importancia del carácter
El carácter ocupa un lugar central en la raza. Un alano debe ser capaz de trabajar junto a otros perros, estar ligado a las personas y mostrarse serio sin buscar el conflicto.
La convivencia requiere conocimiento de cada individuo, socialización y manejo. El carácter equilibrado no elimina la responsabilidad de quien vive y trabaja con perros potentes.
Potencia que se puede mover
La estructura también cuenta esta historia: musculatura útil, vientre recogido, cuerpo capaz de recorrer terreno y una cabeza fuerte sin desmesura. La agilidad y la resistencia forman parte del conjunto.
La ausencia de exageraciones no resta presencia. Para De Noite, es precisamente lo que permite reconocer a un alano de verdad.
El campo como referencia
El entorno rural da sentido a estas cualidades. David defiende que la cría conserve el contacto con ese medio para no perder las características que hicieron valiosa a la raza.
La rusticidad es una aptitud del perro; el cuidado diario y el bienestar siguen siendo responsabilidad de su propietario.



